El DT analizó el empate, marcó la falta de profundidad y efectividad, y aseguró que el equipo debe ser más determinante pese a sostener la idea de juego.

Tras el empate 0 a 0 frente a Newell’s, Gustavo Álvarez dejó en claro que el resultado no lo conforma. El entrenador realizó una fuerte autocrítica sobre el rendimiento del equipo, marcando tanto los momentos de duda como las dificultades para transformar el dominio en situaciones claras de gol.
“El comienzo fue dubitativo y eso generaba inseguridad. Una pérdida podía terminar en una chance para el rival”, explicó el DT, quien luego destacó una mejora en el desarrollo: “Después empezamos a encontrar el mediocampo y a manejar la pelota. Tuvimos dos situaciones con algo de claridad”.
Sobre el complemento, Álvarez consideró que su equipo logró mayor control, aunque volvió a evidenciar una de las falencias que más lo preocupa: la falta de peso ofensivo. “Nos faltó claridad para transformar ese control en ataques. Sobre el final volvió el empuje de ellos y nosotros pudimos haberlo ganado en alguna contra”, analizó.
Más allá del desarrollo del partido, el entrenador fue contundente al referirse al resultado: “La sensación del punto es insuficiente”. En esa línea, remarcó la necesidad de mejorar en los metros finales: “Cuando dominamos tenemos que ser más profundos por banda y más determinantes”.
Además, puso el foco en la baja efectividad del equipo: “En los últimos tres partidos tuvimos cuatro situaciones por partido y convertimos un solo gol. Es un 25% de efectividad, es bajo”.
De todas maneras, Álvarez valoró la respuesta del plantel y el compromiso con la idea de juego: “En un club como este hay que estar preparado. Desde el primer día dije que no vamos a hablar de excusas. Los jugadores creen en lo que hacemos, lo entienden e intentan llevarlo a cabo”.
En ese sentido, también marcó una de las claves a mejorar en el corto plazo: “Jugando cada cuatro días tenemos que automatizar los movimientos y no pensar tanto qué hacer en cada momento”.
Por último, dejó una reflexión sobre los resultados recientes: “Me lamento los empates, porque en los tres pudimos haber ganado. Y en el que más sufrimos, ganamos. Lejos de un balance conformista, es positivo”.
Álvarez también se refirió al análisis externo y a la mirada de los hinchas: “Sé muy bien lo que opina la gente. El decrecimiento del rendimiento es discutible, no creo que el segundo tiempo de hoy haya sido peor que el de Riestra”.
Con autocrítica, pero sin perder la convicción, el entrenador dejó en claro que el camino está marcado, aunque el equipo todavía está en proceso de consolidación.
Valentina Moreira
Redacción Mundo Azulgrana



