San Lorenzo se quedó con la primera edición de la Copa Sudamericana y Boedo fue una fiesta. Un nuevo título internacional para el club recordado por aquel partido en Medellín.

Si bien la vuelta y los festejos fueron en el Nuevo Gasómetro, el San Lorenzo de Rubén Darío Insúa ganó la Copa Sudamericana en Colombia con un contundente 4-0 que no le dejó chances al Verdolaga. Hoy se cumplen 23 años de aquel encuentro en que brilló el Pipi Romagnoli y que todo Cuervo recuerda con cariño.
Un 27 de septiembre de 2002 el Gallego y sus dirigidos llegaron al Estadio Atanasio Girardot para abrir la final de la Sudamericana, instancia a la que el equipo llegó luego de eliminar a Monagas de Venezuela, Racing y Bolívar. Lejos de ser un encuentro cerrado y disputado, el equipazo de Boedo desfiló y se llevó un categórico triunfo y la Copa casi en el bolsillo.
Con goles de Saja -de penal-, Michelini, Romagnoli y Astudillo, el Ciclón goleó y dejó el camino allanado hacia el título. La vuelta fue un trámite, el resultado global terminó 4-0 y San Lorenzo consiguió su cuarto título internacional. Además, sumó su tercera conquista en un año y medio de competencia (venía de ganar el Apertura 2001 y la Mercosur 2001)
Ese día, el equipo de Insúa formó con: Sebastián Saja; Celso Esquivel, Gonzálo Rodríguez, Claudio Morel Rodríguez y Aldo Paredes; José Chatruc, Pablo Michelini y Cristian Zurita; Leandro Romagnoli; Rodrigo Astudillo y Alberto Acosta. En el complemento ingresaron Damián Luna y Luis Madero.
Párrafo aparte para el Pipi, autor de un gol inmortalizado en la historia del Ciclón. Una corrida singular en la que comenzó a eludir rivales desde la mitad de la cancha hasta definir frente al arco y festejar con remera en mano.
Esteban Tejerina
Redacción Mundo Azulgrana