En la gira que realizó por Europa en 1947, San Lorenzo venció por 6 a 1 a la Selección de España. En el primer partido ya le había ganado 7-5. El público y la prensa de aquel país quedaron maravillados.

Un 15 de enero, pero de 1946, hace exactamente 65 años, San Lorenzo de Almagro dictaba una cátedra de fútbol por Europa. El Ciclón ganó con un contundente 6 a 1 sobre la Selección de España. Vale aclarar que el partido era una revancha del primer encuentro que también había ganado el conjunto argentino por 7 a 5.
La goleada se selló con tres goles de Farro, y el restante de Pontoni, Zubieta –de penal-, y Silva. El equipo de Boedo deslumbraba a un continente que caía rendido ante semejante nivel futbolístico.
Ese partido tuvo como espectador al General Franco, quien ocupó el palco de honor. Se maravilló con la técnica de los azulgranas, al igual que el público, quien coreaba “¡olé!” ante cada pase que fabricaban Farro, Pontoni y Martino.
Franco pidió hablar con Atilio Giuliano –Kinesiologo de San Lorenzo- a quien felicitó y le pidió que le transmitiera los jugadores su complacencia por el magnífico juego mostrado, valorando también la preparación física y la corrección demostrada dentro del campo y fuera de él.
En el 2009, luego de que Argentina cayera ante España en un amistoso, el columnista Alfredo Relaño del diario As destacó lo que significó aquella gira de San Lorenzo para el fútbol de su país: "España jugó sus primeros partidos de selección en los JJ OO de Amberes, en 1920 y de allí regresamos con el cartel de la Furia Española, que ha producido no poca confusión posterior. Pero he aquí que ahora hemos alcanzado nuestro máximo con un estilo diametralmente opuesto, el Tiqui-taca, el pase corto, el tuya mía, el manejar, entretener y esperar a que la jugada aparezca sola. Lo que vimos y no aprendimos del San Lorenzo de Almagro, en aquella su gira a caballo entre el 1947 y el 1948, de la que se siguió hablando durante muchos años. Bueno, pues ahora jugamos así".
La historia de San Lorenzo es riquísima y no le falta nada. Espíritu combativo en sus inicios, jugadores que dejaron la vida por la camiseta –Jacobo Urso-, muestras magníficas de fútbol, una hinchada que no abandonó ni en los peores momentos de su historia –descenso y pérdida del estadio-. Nunca está de más repasar algunos momentos que hicieron enorme al club de Boedo.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana