Así tituló “El Gráfico” en septiembre de 1946. El Ciclón batió al Rojo por 2 a 1, con goles de Farro y Martino. A poco del final, el arquero cuervo le tapó un penal a Cerviño, evitando el empate

En 1946 San Lorenzo fue campeón basando su juego en una delantera temible: Farro, Pontoni, y Martino. Por la 17ma fecha del campeonato, el Ciclón visitó a Independiente en Avellaneda.
Ese día San Lorenzo formó de la siguiente manera: Blazina; Vanzini, Basso; Zubieta, Grecco, Colombo; De la Mata, Farro, Pontoni, Martino, y Silva.
Por su parte, Independiente se paró así: Cammarata; Barraza, Crucci; Sastre, Leguizamón, Alvarez; Cervino, V. De la Mata, Erico, Zambrano, y Mourín.
Fue un partido atractivo, con muchas llegadas para ambos lados. Si bien Independiente jugó un buen partido, el Ciclón fue más armonioso en su juego, siendo un justo ganador. René Pontoni supo comandar a su quinteto de manera eficaz.
El visitante comenzó ganando con una anotación de Farro, a los 15 de la segunda etapa. A los 34, Zambrano marcó el empate transitorio. Tres minutos más tarde, Mamucho Martino selló el marcador en 2 a 1 a favor del Ciclón.
Faltando muy pocos minutos para la finalización del partido, Cervino cayó en el área consiguiendo un penal para su escuadra. El mismo jugador se encargó de ejecutarlo. Pero la figura de Blazina se engrandeció, y el arquero logró tapar el tiro enviando la pelota al corner. Podría haber sido empate, pero ganó el Ciclón. Por las manos de Blazina.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana