Por los octavos de final de la Copa Argentina, San Lorenzo derrotó 5-1 a SECLA y se metió entre los 8 mejores del certamen. Ahora jugará contra Hebraica.

La obsesión por el bicampeonato de la Copa Argentina está más viva que nunca. Pese a las bajas y el éxodo de algunos jugadores que seguirán sus carreras en el viejo continente, San Lorenzo asume el papel de candidato y continua a paso firme por el torneo. En esta ocasión enfrentó a SECLA en la Catedral de Hurlingham.
Sin Gerardo Menzeguez ni Pablo Vidal, ya ambos lejos del Ciclón, sumadas a las ausencias de Mariano Quintairos y Gerardo Battistoni, lesionados, San Lorenzo afrontó el juego con Steccato, Stazzone, Taliercio, Baisel y Cardone. Tan sólo 30 segundos duró la paridad, porque el Lobo con un remate cruzado puso el 1 a 0.
Casi desde el vestuario el Ciclón se ponía en ventaja y supo jugar con el resultado. En una ráfaga de Lucas Bolo, el campeón defensor se puso 3 a 0. Ambos goles del número 24, para irse al descanso con tranquilidad.
En el complemento descontó Dylan Vargas a los 3 minutos. El gol del ex San Lorenzo le daba vida a SECLA, pero, otra vez Lucas Bolo estiraba la ventaja con su tercer gol personal. Promediando el segundo tiempo, apostó con el arquero-jugador SECLA, y fue ahí donde el Ciclón, replegado con defensa en rombo recuperó y a los 13, selló el marcador mediante su capitán Damián Stazzone.
La próxima instancia, el equipo de Antonelli se medirá frente a Hebraica, buscando estar, nuevamente, entre los 4 mejores de Argentina.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana