El Ciclón es el equipo con más sanciones del continente, y se le complica su participación en el mercado de pases del verano.

San Lorenzo atraviesa un escenario económico delicadísimo que lo dejó, por primera vez en su historia, como el club con más inhibiciones del continente. En total son 14, todas vigentes, y todas acumuladas durante este mismo año. La situación es tan grave que el club no puede incorporar jugadores en el próximo mercado de pases si no cancela antes cada una de las deudas reclamadas, que ya superan los 3 millones de dólares.
El problema empezó a mediados de año. En el mercado de invierno, entre junio y julio, el club ya tenía encima seis inhibiciones que le impidieron sumar refuerzos: la deuda con el Torito Rodríguez, las cuotas atrasadas con Monterrey por la compra de Adam Bareiro, el reclamo de Austin FC por Jhohan Romaña y dos sanciones administrativas de FIFA. Nada de eso se resolvió en los meses siguientes. La inacción de aquel momento terminó siendo decisiva: el club atravesaba la licencia de Marcelo Moretti tras la cámara oculta y quedó en manos de Julio Lopardo, que no levantó ninguna de las sanciones.
Cuando parecía que el panorama no podía complicarse más, octubre fue un punto de quiebre. En apenas días, San Lorenzo recibió seis inhibiciones nuevas: tres correspondieron al mecanismo de solidaridad por el pase de Diego Herazo y dos fueron por cuotas impagas del acuerdo firmado para saldar la deuda con Rafa Pérez. La sexta inhibición llegó sin explicación oficial, lo que aumentó el desconcierto puertas adentro.
Y noviembre trajo el golpe final. Otras dos inhibiciones se sumaron al listado, también sin detalles públicos sobre montos ni motivo. Así, el club terminó el año con 14 trabas activas. Cada una debe pagarse de manera individual; si una sola queda sin resolver, San Lorenzo no podrá habilitar ninguna incorporación.
Mientras tanto, el plantel sufrirá bajas importantes por contratos que vencen y por ventas necesarias para recaudar dinero. En un 2026 donde el equipo tendrá triple competencia, incluida la Copa Sudamericana, la necesidad de reforzarse es urgente. Pero hoy, con la situación actual, Damián Ayude no puede traer ni un jugador.
Julieta Natalutti
Redacción Mundo Azulgrana