Hoy se cumplen 37 años de la obtención del Campeonato Nacional de 1974 y charlamos con dos glorias azulgranas que sobresaleiron en ese equipo de Zubeldía: El Negro Oscar Ortiz y el Gringo Héctor Scotta.

El encuentro se produjo hace un par de meses en el cumpleaños del Gringo Scotta. Quien esto escribe fue invitado a esa cita por el goleador e ídolo azulgrana y por Luisito Velázquez, presidente de la Peña de San Martín. El lugar elegido: el Restaurant de Mitre Fútbol, propiedad de Sergio Morini. Los invitados: La familia del Gringo, los Velázquez y demás amigos. Pero claro había una sorpresa para el Gringo que no la esperaba: la llegada del Negro Ortiz y su esposa.
Ver para creer la cara del Gringo al ver a su compadre futbolístico el Negro, e imperdible el abrazo del encuentro. Sin duda se trataba de un abrazo tan efusivo como el que se daban dentro de la cancha, cuando el Negro desbordaba y el Gringo rompía las redes.
El Gringo, anfitrión y tan campechano como pocos, accedió a la entrevista y el Negro, no muy amante de las declaraciones, se prendió como el mejor reporteado, como gaucho al fogón.
¿Les parece bien titular esta nota como "Centro de Ortiz... Gol de Scotta"?
Héctor Scotta: "Claro que está bien. Yo siempre he reconocido que los 60 goles que hice en el 75 fueron muchos de ellos gracias a los desbordes del Negro ortiz. Yo ya sabía que el Negro usaba el desborde y tiraba el centro atrás y solo tenía que estar ahí para empujarla. Yo soy un tipo muy agradecido y siempre he dicho que con el Negro hemos formado una dupla extraordinaria en aquellos años en San Lorenzo".
Oscar Ortiz: "Si claro, porque yo jugaba de wing izquierdo, cosa que no ocurre hoy en día. Y todo lo bueno que podía haber hecho, no servía de nada si no estuviese un goleador como el Gringo. Te cuento que antiguamente al que daba las asistencias de los goles no le daban mucho valor como ahora, sin embargo yo siempre fui reconocido por toda la gente de San Lorenzo. Te aclaro además, que la cantidad de goles que hizo el Gringo no fue sólo por mí; hay un mérito muy grande de un goleador implacable.
La sorpresa
¿Qué sorpresa te dio el Negro no?
H. Scotta: "Que abrazo le pegué. Él sabe que yo lo quiero mucho, ya que es una gran persona y un gran amigo. Siempre lo tengo presente y siempre lo voy a seguir nombrando. Aparte fue un jugador sensacional".
¿Cómo se emocionó el Gringo, Negro?
O. Ortiz: Y claro, como yo. Al Gringo lo respeto y lo quiero muchísimo. Fijate que somos dos personas que no estamos vinculados con lo que es el fútbol hoy en día. Es decir trabajamos con los chicos en las distintas escuelitas y les enseñamos lo que pudimos recoger como profesionales que fuimos. Y la gente de San Lorenzo nos quiere muchísimo."
El San Lorenzo de los ´70
¿Los hinchas de San Lorenzo tienen un gran recuerdo de dos ídolos como lo son Uds.?
Scotta: "Es que el cariño de la gente de San Lorenzo que nos da a mí, al Negro, A la Oveja, al Lobo, al Sapito, al Tucumano y a otros más es muy emocionante. Eso indica que uno algo dejó como jugador y como buena persona".
Ortiz: "Nosotros nunca nos hemos sentido figura. En San Lorenzo han idolatrado a muchos jugadores que no han ganado nada, sin entrar en la polémica y sin dar nombres. Pero te puedo decir que nosotros siempre estuvimos deportivamente manteniendo a San Lorenzo en lo más alto. Te puedo nombrar después de los Matadores, el Bicampeonato del 72 con Lorenzo, el del 74 con Zubeldía, los subcampeonatos del 71 y 73, las giras al exterior y la campaña del 75. Es decir una muy linda época, donde la gente no paraba de ver buen fútbol. Por eso y por lo hecho fuera de a cancha sentimos el cariño de todos los cuervos".
Dos wines en el exterior:
San Lorenzo se dió el lujo de vender a los dos wines del equipo campeón...
Scotta: "Y antes, en Europa venían y se llevaban delanteros, y si eran goleadores mejor. En Sevilla me fue muy bien, al igual que en San Lorenzo. Pude hacer muchos goles y la gente me adora cada vez que paso por allí".
Ortiz: "El fútbol brasileño venía a buscar a jugadores habilidosos y eso era lo raro, porque a ellos les sobraban. Me fui al Gremio de Porto Alegre y recuerdo que despúes de la desgraciada muerte de Garrincha, el fútbol brasileño decidió hacer un homenaje con los jugadores que estaban en actividad. Recuerdo que me convocaron para jugar en ese partido, invitado como el mejor jugador extranjero de la temporada."
El recuerdo de aquel campeonato del 74
Ortiz: "Me acuerdo que nadie nos daba como candidatos, figurabamos en el quinto puesto de las preferencias. Sin embargo de menor a mayor, clasificamos para jugar la definición final y le ganamos a Newell´s 2 a 1, a Boca 1 a 0, perdimos 2 a 0 con Independiente, y luego nos recuperamos al ganarle a Talleres 2 a 1, a Vélez 2 a 1; empatamos con Central 1 a 1 y logramos el torneo al ganarle a Ferro 3 a 2 en cancha de Vélez".
Scotta: "Fuimos un equipo aplastante, que marcó una diferencia con su delantera. Muy bien guiados por Zubeldía".
Ortiz: "Así como te digo que fuera de la cancha éramos de perfil bajo, dentro del estadio, manteníamos un perfil muy alto".
La actualidad fuera de la Institución
¿Por qué nunca se les dió la posiblidad de trabajar en San Lorenzo?
Ortiz: "Porque no somos personas que estamos metidos en la política del club. Lamentablemente nadie nos ha venido a buscar para preguntarnos si queríamos trabajar en nuestro club. Tendríamos un montón de cosas para poder hacer y enseñar. Pero esto es política y es bastante sucia. Creo que con el Gringo hemos hecho los méritos suficientes como hombres de la institución para que se nos brinde una oportunidad. Creo que nosotros no lo vamos pedir tampoco, pero es injusto".
Scotta: "Todo lo que dijo el Negro es cierto. Yo siempre dije que jugue un año en Unión de Santa Fé, pero mis comienzos futbolísticos en Primera División fueron en San Lorenzo. El elogio, la fama y el cariño de la gente me la gané en San Lorenzo. Por eso soy hincha de San Lorenzo, y le estoy eternamente agradecido por haberme hecho quien soy dentro del fútbol. Lamentablemente a veces no somos reconocidos como merecemos. Fijate que voy a Sevilla y me abren las puertas en todos lados, hasta fui a comer a la casa del presidente. En San Lorenzo, un día, me han querido cobrar la entrada. Me di media vuelta y me fui, pero no por el dindero sino por la falta de reconocimiento. Eso me duele."
Ortiz: "Yo soy diferente a vos Gringo. No soy de ir a la cancha, pero ante una situación así, me pelearía. Una vez fui a llevar a unos chicos a probarlos al club y me encontré que la gente que trabajaba en inferiores no era de San Lorenzo y me volví loco".
Dos momentos importantes:
Ortiz: "He jugado en varios clubes, pero te puedo decir que en donde más he rendido fue en San Lorenzo. En San Lorenzo me hice hombre y crecí como jugador, lo que me valió jugar un Mundial y salir Campeón con Argentina en 1978".
Scotta: "Cuando volví de Europa jugue en varios clubes y retorné a San Lorenzo. Lamentablemente nos tocó irnos al descenso y eso fue un trago amargo que me costó mucho digerir. No podía salir de casa. Tuve que ir a una médica porque me sentía mal. Estaba todo el día llorando. Luego terminé jugando en varios clubes del ascenso."
San Lorenzo, un sentimiento...
Scotta: "No te puedo explicar lo que siento por San Lorenzo. Es un sentimiento que uno lleva arraigado muy adentro. La hinchada de San Lorenzo siempre fue muy atenta y nos quiere mucho. Yo a ellos les doy mi eterno agardecimiento."
Ortiz: "Yo nací en San Lorenzo. Vine siendo muy joven de Junín y aquí pasé mis primeros años en las inferiores, el Tercera y luego en la Primera. Sigo viviendo en Parque Chacabuco y estoy rodeado de todos los hinchas de San Lorenzo que me siguen brindando su reconocimiento y eso no se paga con nada. Eso lo hice con San Lorenzo".
Algunas pastillas de la charla:
"Con mi pase al Sevilla, San Lorenzo pudo construir los pilotes en donde hoy se encuentra la Platea Norte del Nuevo Gasómetro. Para mí todo un orgullo saber que se utilizó para esa gran obra". Héctor Scotta.
"Menotti se perdió a un gran goleador en la Selección. Cuando me convocó, pude jugar 11 partidos y coverti 9 goles en pleno esplendor de mi carrera" Héctor Scotta.
"Yo no hice muchos goles, porque no se podía hacer dos cosas a la vez. Ja jaja. Desbordaba y se los dejaba al Gringo." "Los goles míos fueron cuando me tocó jugar de diez, que muchas veces lo hice"... Oscar Ortiz.
"Cuando se habla de Palermo que le regalaron un arco, al Gringo hay que regalarle una cancha"... Oscar Ortiz
Que más se puede pedir ante tantas preguntas y mejores respuestas. Solamente valió la pena juntar al Gringo y al Negro y evocar aquellos tan gratos momentos del Viejo Gasómetro, cuando un wing desbordaba y el otro la mandaba a guardar. Épocas que ya no volverán, pero que aún siguen vigentes en la retina de los sanlorencistas que gritaron goles en los tablones de madera.
Gracias Negro por tanto fútbol y gracias Gringo por tus goles. Con ustedes, San Lorenzo pudo seguir escribiendo más páginas doradas y gloriosas en su rica historia.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



