El 4 de abril de 2000 una trágica decisión personal lo llevo a Mirko a quitarse la vida. Hoy se cumplen diez años de su deceso y el pueblo azulgrana lo lleva en su corazón.

Unos meses antes, el 21 de junio de 1999, luego de la goleada de San Lorenzo de Almagro ante Racing por 4 a 0 en el Estadio Pedro Bidegain, el Diario Popular publicó: “Mirko Saric jugó por fin en su puesto natural, el de volante central, y demostró que ahí si tiene con qué. No sólo anuló a Matute Morales, sino que con su zurda generó muchísimo futbol desde su zona y hasta hizo un gol. Un partidazo”.
Mirko comenzaba una carrera futbolística que no tenía techo alguno, estaba considerado por la prensa en general como una de las grandes promesas que tenía el futbol argentino. Aquella tarde contra Racing tuvo participación en dos de los tres goles de Bernardo Romeo y le sobró paño para, sobre el cierre de la primera etapa, convertir el segundo, quitó una pelota en el medio campo y tras avanzar unos metros eludiendo rivales sacó un zurdazo violentísimo que se introdujo en el arco defendido por el arquero Caceres.
Ese año 1999 había sido muy bueno para él, junto a sus compañeros de aquella recordada Cicloneta creada por el técnico Roberto Mariani, como Estévez, Romagnoli, Saja y Erviti, entre otros. El proyecto del famoso “Vamos, vamos los pibes” que bajaba en forma de canción desde la tribuna tuvo en Mirko a un verdadero exponente.
Debutó en Primera División con solo 18 años, ante Unión de Santa Fe el 22 de diciembre de 1996, cuando a 4 minutos del final del partido reemplazó a Pipo Gorosito, jugo 52 partidos, entre cotejos locales e internacionales, en los que marcó 6 goles.
Mirko, seguramente estará rodeado de ángeles y disfrutando cada triunfo azulgrana.
Nota: Gentileza de "El Cuervo" - Un Sentimiento Inexplicable - Cada día, un recuerdo.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana