Después de tres derrotas consecutivas, el básquet de San Lorenzo se llevó un triunfo importantísimo como local ante Instituto por 84-76.

El 2022 no comenzó de la mejor manera para CASLA. Las injustas descalificaciones en los primeros partidos fueron golpes bajos que se sintieron en los siguientes encuentros en los que el equipo sí se pudo presentar.
En lo que iba del año, los dirigidos por Álvaro Castiñeira tan solo habían cosechado una victoria en siete partidos y esta noche en el Roberto Pando debían reivindicarse para volver a respirar. El rival a enfrentar era Instituto de Córdoba, que venía llevando una campaña irregular similar a la del Ciclón.
En la primera mitad del choque, la visita supo ponerse en ventaja y mostró una idea de dominio. Sin embargo, Boedo encontró el equilibrio con el correr de los minutos e intentó acercarse, aunque no le alcanzó y finalizó el segundo cuarto 36-39 abajo.
Con el corazón en la mano y saliendo a defender el honor, en el complemento San Lorenzo encontró en Matías Sándes una actuación magnífica para dar vuelta el resultado. El mendocino marcó 20 puntos en total y fue clave para la remontada 84-76, cerrando la noche con una sonrisa.
De esta manera, el equipo queda con 20 juegos disputados, de los cuales ganó una mitad y perdió la otra. El próximo compromiso será este sábado a las 11 de la mañana en Caballito frente a Ferrocarril Oeste.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana