El Ciclón se prepara para un partido clave ante la Gloria. Más allá de la tabla, el cruce está atravesado por una historia compartida: nueve futbolistas que vistieron ambas camisetas.

Mañana, San Lorenzo de Almagro volverá a salir a la escena con la necesidad de sumar y reencontrarse con su gente. Enfrente estará Instituto Atlético Central Córdoba, un rival que siempre propone intensidad y que guarda un vínculo especial con el club de Boedo. Entre ellos hay campeones internacionales, héroes de noches inolvidables y futbolistas que encontraron continuidad en uno u otro.
Claudio Sarría se formó en las divisiones inferiores de Instituto, donde debutó en la Primera División. Años más tarde, su carrera lo llevó a Boedo, donde fue parte del plantel que conquistó la Copa Sudamericana 2002, sumando una estrella internacional con la camiseta azulgrana.
Diego Capria, en tanto, llegó a San Lorenzo a mediados de 2001 y fue protagonismo en la consagración de la Copa Mercosur de ese año. Ejecutó el penal decisivo en la final ante Flamengo. En julio de 2004 regresó a Argentina para jugar una temporada en Instituto.
Juan Carlos Menseguez, surgido en Instituto y transferido a San Lorenzo en agosto de 2007. Con el Ciclón disputó 109 partidos, convirtió 18 goles y brindó 9 asistencias, consolidándose como una pieza importante en su etapa en Boedo.
Otro caso es el de Gonzalo Maroni, quien debutó en la Primera de Instituto con apenas 16 años en la B Nacional 2015. Entre 2022 y 2023 jugó en San Lorenzo, donde acumuló 46 partidos, 4 goles y 4 asistencias.
Si se habla de noches épicas, el nombre que aparece es el de Gonzalo Bergessio. Tras un breve paso por Instituto (2005-2006), el delantero se convirtió en héroe en San Lorenzo durante la Copa Libertadores 2008: dos goles en cinco minutos ante River en el Monumental para sellar una remontada histórica.
En Boedo disputó 97 partidos, marcó 30 goles y dio 13 asistencias, dejando una huella profunda en la memoria azulgrana.
Román Díaz, Gonzalo Bazán y Ramiro Arias forman parte de esa lista de futbolistas que vistieron ambas camisetas y dejaron su paso tanto en San Lorenzo como en Instituto
El puente más reciente lo construye Malcom Braida. Debutó en la Primera de Instituto en 2017, y tras consolidarse en Córdoba, llegó a San Lorenzo en 2022. En cuatro temporadas con la camiseta azulgrana disputó 138 partidos, marcó 7 goles y dio 7 asistencias, convirtiéndose en uno de los jugadores más regulares del último ciclo.
Valentina Moreira
Redacción Mundo Azulgrana