Los Santos vuelven al barrio y hasta el Sumo Pontífice se moviliza activamente por la causa. En la Plaza San Pedro exclamó: “Quiero comprar mi metro cuadrado”. Una más del hincha de San Lorenzo más reconocido a nivel mundial.

La historia de San Lorenzo se viene escribiendo día a día desde hace casi 106 años, pero en el último tiempo se vio atravesada por un suceso que transformó por completo a sus páginas y las está haciendo cada vez más grandes. No solo por lo impensado de la aparición de un Papa argentino, sino por el fervor y el amor que demuestra Francisco por sus recuerdos azules y rojos de tiempos pasados.
Daniel Peso, miembro de la Subcomisión del Hincha, estuvo presente en una audiencia general en el Vaticano y cuando le expresó al Papa que se encontraba allí en representación “de las miles de personas que sueñan con el regreso de San Lorenzo a Avenida La Plata”, Francisco no titubeó: “¡Qué pasa con lo mío, quiero comprar un metro cuadrado!”.
Con menos de un año de pontificado, Francisco ya alzó un tituló y ahora fue todavía más lejos: levantó la bandera de una de las causas más nobles del deporte y, con seguridad y fuerte convicción, prometió bendecir el camino de regreso a Boedo: “Por supuesto que lo haré”, ratificó.
En este encuentro, Peso le obsequió al Sumo Pontífice una remera de la Vuelta a Boedo, tres libros de Adolfo Res, “El Glorioso San Lorenzo”, “Avenida La Plata Nos Espera”, “Los Matadores” y también una carta del historiador. Además, el miembro de la Subcomisión se comprometió a arbitrar los medios para que pronto, el Papa Cuervo pueda tener su metro cuadrado de Tierra Santa. Más santa que nunca.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana