Hace cien años un grupo de purretes de Almagro y Boedo decidieron fundar una pasión que recogió las historias más conmovedoras. El Club Atlético San Lorenzo de Almagro festeja su nuevo cumpleaños con la pasión popular que lo caracteriza.
[b]BUENOS AIRES[/b]- Voy a contarles una historia. Una historia �nica, insuperable por la pasi�n que la sostiene. Seguramente, la que m�s amor derrocha. No hay ni habr� otra igual. Es para entendidos. Para locos, bohemios, fieles, seguidores, forzosos, santos, creativos, enamorados, militantes, milagrosos, originales, triunfadores, luchadores, emprendedores y so�adores. All� por 1907, en el barrio de Almagro, un grupo de purretes se juntaba para jugar a la pelota. Lo hac�an en viejos caminos de tierra, rodeada de casas bajas habitadas por humildes laburantes vascos e italianos. Pronto se identificaron como �[b]Los Forzosos de Almagro[/b]� gracias a su esp�ritu combativo y ganador. Luego, un cura salesiano los invit� a la Capilla que �l representaba con tal de alejar a los chicos de los peligros callejeros. Gustosamente aceptaron la propuesta del Reverendo Padre. Por consejo del religioso, los j�venes cambiaron su identificaci�n y, el 1 de abril de 1908, naci� el [b]Club Atl�tico San Lorenzo de Almagro[/b]. Fue el cimiento de un amor que supo expresarse siempre, en las buenas y en las malas. Eternamente. Llegando a la m�xima categor�a de la Asociaci�n Argentina de Football en 1915, San Lorenzo, un a�o despu�s, conoci� a su primer amor: [b]Boedo[/b]. La novia lo esperaba en Avenida La Plata al 1700 y construyeron una casa de hierro y madera. Aquel tabloner�o sirvi� para propios y ajenos. El Gas�metro fue el estadio m�s emblem�tico y porte�o del siglo XX. Ah� mismo, justo cuando en la d�cada del veinte los t�tulos eran una constante y surg�an los primeros fan�ticos, San Lorenzo adquiri� una prosa e inventiva que trascendi� fronteras a�os m�s tarde. Boedo, barrio de guapos y poetas, fue cuna de una pasi�n popular que se expres� con los cantos m�s pimpantes. Vestido de azulgrana y apodado como El Cicl�n por su supremac�a ante los eventuales rivales, San Lorenzo se aline� como el club m�s grande del pa�s, y en �l hab�a representantes de lujo, como un tr�o al que se lo denomin� de oro en 1946. Ellos, con otros cracks m�s, le demostraron a Europa lo que era San Lorenzo y Boedo. En Espa�a jam�s nos olvidar�n por el antes y despu�s que marcamos en su f�tbol. �Esta gira de San Lorenzo ha superado a la que hizo Boca en 1925�, destacaban los medios espa�oles y portugueses. Mientras tanto, en casa abundaba la excelencia deportiva. Ninguna disciplina pasaba inadvertida. Todas sub�an a lo m�s alto del podio y pon�an a San Lorenzo como ejemplo para el resto de las instituciones. No hab�a otra igual. Ni parecida. El combo azulgrana era perfecto: liderazgo deportivo, institucional y social. En 1959 San Lorenzo y Boedo adoptar�an un Nene rebelde, encarador y picante. Su perfecci�n para definir provoc� la idolatr�a de la multitud. Como pas� a�os despu�s con un Bambino, ese que en treinta minutos hizo desaparecer una tribuna entera de Boca. Y eso que le anularon el quinto �Qu� Carasucias, Cicl�n! Tuvo que bajar el presidente xeneize para pedirnos que paremos con el tiqui-tiqui y as� terminar con el papel�n. C�digos de familia, �No, hijo? Despu�s llegaron Los Matadores. Un Sapo salt� el R�o de la Plata desde el Uruguay cuando nadie lo conoc�a. Pero hoy no s�lo lo conocen todos, sino que tambi�n lo aman por llevar el privilegio de ser el jugador que m�s veces se puso la azulgrana. Con �l se rodearon otras figuras que, en forma invicta, ganaron un nuevo t�tulo. Parte de la base, acoplada con flamantes estrellas, aumentaron los �xitos a principios de los setenta. Esa d�cada arranc� bien arriba pero termin� bien abajo. San Lorenzo qued� viudo. Avenida La Plata desapareci� y la ca�da fue dura. El descenso de 1981 casi destruye a la familia. Sin embargo, todos dijeron presentes. Nadie se qued� afuera de la resurrecci�n. Un fen�meno de masas entendi� el inicial mensaje, ese que dec�a �[i]Cicl�n, Cicl�n, tan solo un a�o te vamos a seguir, adonde quieras ir�[/i]�. Fuimos mucho m�s que los que se llamaban de Primera. Qued� claro que no hay hinchada como la de San Lorenzo. En los ochenta fue momento de peregrinaciones. Multitudinarias tambi�n. Fieles en todas partes y camboyanos que entend�an el mensaje que bajaba desde los tablones. Falt� la corona, pero nunca la gente. Dec�an que San Lorenzo iba a desaparecer. Qu� equivocados estaban� Los Santos ven�an marchando m�s que nunca. Con su empuje y entusiasmo le dieron al Cicl�n una nueva casa. No hubo ayudas ni prebendas, San Lorenzo solo le demostr� al mundo que estaba de pie. Ah� llegaron nuevas alegr�as. La primera despu�s de 21 a�os. Pero vali� la pena esperar esa noche de Rosario, tambi�n con una manifestaci�n popular. Fue la vez que m�s visitantes ingresaron a la cancha de Central. �[i]Vamos Pampa, Vamos�[/i]�, son dos palabras en capic�a que hacen imposible olvidar las l�grimas de un Bambino venido a entrenador. Imposible olvidar el regreso, la Panamericana, el festejo, San Juan y Boedo. En el nuevo siglo hubo m�s celebraciones. Despu�s que un Ingeniero edifique otra emoci�n, San Lorenzo se emborrach� con dos Copas. Extraordinario Cicl�n sacudi� a toda Am�rica, aunque luego hubo a�os vac�os que apagaron los �xitos. Hasta que no hace mucho nom�s, menos de un a�o, los de Boedo se coronaban de nuevo, copando otra vez todas las canchas y desatando una alegr�a a�n incontenible. Hoy se cumplieron 100 a�os de esta historia. Colosal por cierto, y que tuvo a miles de pr�ceres. Hoy no est�n todos los que engrandecieron a esta centenaria pasi�n, pero siempre est� y estar� su pueblo. �[i]Aqu� est� la gloriosa hinchada de San Lorenzo... La que no tuvo cancha y se banc� el descenso... A pesar de los a�os, los momentos vividos... Siempre estar� a tu lado San Lorenzo querido...[/i]�, dicen los cuervos varias veces. Cuanta raz�n tienen... Forzosos que est�n en los cielos. Su coraje y pasi�n no se ha perdido. Se ha multiplicado, convirti�ndonos en la familia m�s pasional del planeta con fieles por todos lados. Felicitaciones por haber iniciado valientemente esta locura llamada San Lorenzo de Almagro. Hoy millones se lo agradecen mientras el Padre Massa nos hace un gui�o desde el cielo. [b] Nota:[/b] Rom�n Perroni [email protected]
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana