Con cinco tantos del Pollo Cristian Guariniello y uno del capitán Nicolás Valdez, San Lorenzo le ganó 6 a 4 a América del Sud. El orden y la suerte claves para la segunda victoria al hilo.

A pesar de las bajas importantes (nombres como los de Leo Giménez, Lucas Minutella, Damian Stazzone) y un gol abajo desde el vestuario, el cuervo con convicción venció por 6 a 4 a America del Sud como visitante. Quizás no brilló como en otras ocasiones pero dejó el alma en cada pelota y tuvo a la suerte jugando para su lado, esa fortuna que muchas veces le fue esquiva.
Con estos tres puntos, el team de Trama aterriza al sexto puesto del Clausura con 19 unidades y tiene muchas chances de terminar bien arriba.
La noche del miércoles para Los Gladiadores no había arrancado de la mejor forma. A los diez segundos estaban 1 a 0 abajo. Pero la alegría para el vestido de amarillo duró poco porque el dueño de la cinta, que no le pesó, Nico Valdez (por ausencia de Minutella) disparó un remate seco y abajo, marcando la igualdad.
Acto seguido, entró en escena el protagonista del show: Cristian Guariniello, el Pollo, que convirtió cinco goles. Marcó el 2 a 1, en una jugada de corner, y el 3 a 1 con el que San Lorenzo se fue al descanso. Una actuación bárbara del dueño de la 7 pero con ganas de seguir en la racha goleadora. Porque en el segundo acto, luego del descuento del local, recibió una asistencia de Valdez y definió muy bien para anotar el tercero de su cuenta personal. No conforme con eso, y minutos mas tarde de un nuevo tanto de America, gritó el 5 a 3 de Los Gladiadores, que sufrieron la expulsión de Gonzalo Matos.
En ese tramo del encuentro, existieron momentos de tensión y de mucha angustia ya que América, con superioridad numérica en el campo de juego, fue a buscarlo. Consiguió, encima, buenas oportunidades aunque no tuvo la precisión y la suerte para embocarla.
También, imposible no mencionarlo, aparecieron integrantes del conjunto de Boedo que no sólo aportaron calidad al juego sino, además, sacrificio. Es el caso del chino Cabral, que no tuvo problemas en ir al piso siempre que la jugada lo pidió, Seba Ferreyra, Nahuel Tamborelli y Mariano Quintairos. Con jugadores con tanta hambre, se le hace difícil al rival de turno lograr comodidad.
Para coronar la noche, Guariniello se dio el gusto de anotar uno más. No importó demasiado que América se lleve el cuarto porque la realidad demostró que San Lorenzo fue superior. Y quedó patentado en el resultado.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana