En los 28 años de vida del Nuevo Gasómetro San Lorenzo disputó 23 partidos por torneos locales contra los riverplatenses, con 8 triunfos, 10 empates y 5 derrotas. Entre los más goleadores en el Ciclón tres nombres ocupan el podio: Romeo, Blandi y Biaggio. Su racha ante los de la banda.

BERNARDO ROMEO (5 goles): El pequeño e infalible goleador de Tandil que alcanzó los 99 goles con la azulgrana, le convirtió 5 goles a River en el Bidegain y hasta el presente es el más efectivo contra el rival de hoy en el Bidegain. El 28 de marzo de 1999 le hizo un gol de cabeza a Bonano (2 a 2, Torneo Clausura), mísmo arquero al que le señaló los dos goles de otro empate en la fecha final del Apertura de ese año (19 de diciembre), para remontar un 0-2 que parecía inamovible. Romeo convirtió también el único gol (de cabeza claro) en la derrota por 1-3 del Clausura 2001(25 de marzo), la última del equipo de Pellegrini que enhebró luego la racha de 11 triunfos seguidos que lo llevó al título. El último gol que lo ubica en primer lugar fue el agónico de cabeza por supuesto, que le señaló a Navarro en la victoria 2 a 1 del Apertura 2009 (4 de octubre). 5 goles en 4 partidos (sin considerar los 7 minutos jugados en un empate en 1 gol del Apertura 2007).
NICOLAS BLANDI (4 GOLES): La “nueva esperanza” del gol en el equipo de Troglio ya le convirtió algunos goles a River muy festejados. En el Torneo de Transición 2016 señaló un doblete en la victoria 2 a 1 (7 de mayo) del equipo conducido por Guede, mientras que en el certamen 2016/17 se anotó con otro impecable de media vuelta (4 de junio) para otro triunfo 2 a 1. Su último gol fue el 1 de septiembre de 2018 cuando por la Superliga 2018/19 anotó un sorpresivo gol de cabeza tras un córner que terminó con un largo invicto del arco de Armani, en un empate en un tanto. 4 goles en 4 partidos.
CLAUDIO BIAGGIO (4 GOLES): El “Pampa” era otro especialista en el arco riverplatense. En el primer partido ante River en el Bidegain (empate emotivo 3 a 3 el 16 de octubre de 1994) convirtió el primer gol con un cabezazo de “nuca”. También le convirtió un doblete a los millonarios en la derrota 2-3 del Clausura 1997 (la tarde en la que desde las plateas se arrojaron “plumas” para recibir a la visita). Su último gol fue por el Clausura 99 en un empate en dos goles. 4 goles en 4 partidos.
POR LEANDRO D'AMBROSIO
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana