Los números del San Lorenzo de Damián Ayude que peleó el torneo, pero por factores externos no le alcanzó

San Lorenzo cerró un Torneo Clausura que reflejó fielmente su semestre: un equipo sólido defensivamente, corto en ataque y condicionado por un contexto institucional que no le dio respiro. Finalizó 5° en la Zona B con 24 puntos (6 victorias, 6 empates y 4 derrotas), una campaña que lo obligó a disputar los octavos de final como visitante.
Los números explican gran parte de su identidad futbolística: 13 goles a favor, uno de los registros más bajos del torneo, y 11 goles en contra, ubicándose entre las defensas menos goleadas del certamen. Dentro de esa producción ofensiva limitada, el goleador azulgrana fue Alexis Cuello, autor de 5 tantos, pieza clave en un ataque que dependió mucho de su explosión individual.
En el Nuevo Gasómetro, el equipo mostró su mejor versión. Allí obtuvo 4 victorias, 3 empates y solo 1 derrota, sosteniéndose en una estructura ordenada, con carácter y espíritu competitivo pese a los problemas políticos y económicos que atraviesa el club. Sin embargo, fuera de casa la historia fue distinta: 2 triunfos, 2 empates y 2 derrotas, una campaña visitante irregular que terminó sacándolo del top 4 y condicionó su futuro en la fase final.
Esa quinta posición lo envió a jugar los octavos en Santiago del Estero, donde cayó ante Central Córdoba en un partido en el que mostró personalidad, intensidad y varios pasajes de buen juego, pero terminó siendo claramente perjudicado por el arbitraje de Nazareno Arasa, cuyas decisiones influyeron en el desarrollo y el resultado.
El Clausura dejó un mensaje nítido: San Lorenzo no brilló, pero compitió. Sostuvo una defensa confiable, potenció a muchos juveniles, mantuvo regularidad y sobrevivió a un contexto institucional que condiciona el día a día. Un semestre que no alcanzó para pelear arriba, pero sí para demostrar que, incluso en medio del desorden, el equipo sigue encontrando la forma de resistir.
Franco Saraco
Redacción Mundo Azulgrana