El Ciclón llega a una reunión clave con tres caminos posibles para recuperar operatividad y ordenar su conducción.

San Lorenzo llega a la reunión de Comisión Directiva en un estado de extrema tensión, con el club paralizado, sin firmas habilitadas y con la obligación de definir un rumbo institucional que permita destrabar la crisis. En ese contexto, hay tres escenarios concretos que pueden derivarse del encuentro: desde una nueva acefalía hasta una reorganización interna que mantenga a Marcelo Moretti en el cargo.
El primero de los caminos es el pedido por la gente desde hace meses: la posibilidad de que se produzca nuevamente la acefalía. Las renuncias necesarias ya están presentadas -y son suficientes siempre y cuando mantengan los miembros que la presentaron en septiembre- para que la Comisión Directiva quede sin autoridades válidas. Si eso se formaliza en la reunión, el paso siguiente recae automáticamente en la Asamblea que deberá convocarse para elegir a quien conduzca el club en un gobierno transitorio hasta nuevas elecciones.
El segundo escenario tiene una mecánica distinta pero también implicaría un cambio de mando. Es la posibilidad de que Marcelo Moretti solicite una licencia y se aparte temporalmente de la presidencia. Ya sucedió anteriormente, luego de la publicación del video donde quedó a cargo Julio Lopardo. Si el presidente pidiera licencia nuevamente, el resto de los miembros del cuerpo podría reordenar internamente las autoridades: designar un presidente en ejercicio, redefinir secretarías y tesorería, y recomponer el funcionamiento sin necesidad de recurrir a la Asamblea.
El tercer escenario es el que la gente no quiere que suceda: que Moretti continúe como presidente. En ese caso, la Comisión Directiva deberá cubrir de inmediato los cargos vacantes, especialmente los de secretario y tesorero, cuyas renuncias dejaron al club sin posibilidad de firmar documentos ni ejecutar actos administrativos básicos.
A una hora de la reunión de Comisión Directiva que marcará el rumo de la institución en los últimos dos años que le queda al mandato de Marcelo Moretti, la expectativas son muchas y la incertidumbre es aún mayor.
Julieta Natalutti
Redacción Mundo Azulgrana