Sin jugar bien, San Lorenzo cayó por 67 a 64 ante Harrods en Ciudad Deportiva. Faltó precisión en algunos momentos clave. Sobre el cierre, con actitud pudo ganarlo.

No fue la noche deseada para el equipo de básquetbol que dirige Guido Naipauer. En su casa, con el aliento de su público en la segunda presentación del torneo de la B de capital Federal, perdió ante Harrods por 67 a 64. No jugó todo lo bien que puede, sufrió la falta de efectividad de ataque y le costó defender.
No obstante, la actitud a lo largo de los 40 minutos estuvo presente. De hecho, y a pesar de que el quinteto azulgrana claramente no realizó una buena labor, casi lo gana. Después de unos minutos iniciales erráticos, el cuervo intentó salir a flote. Pero se encontró con una visita que metió casi todo lo que tiró.
Por eso, se llevó el primer y el segundo cuarto (13 a 23 y 39 a 26, respectivamente). San Lorenzo no encontró variantes en ofensiva y le costó jugar en equipo. La ansiedad jugó su partido también.
El tercer parcial fue más de lo mismo: el vestido de azul manejo el tanteador por diez unidades (42 a 52). Y ya en el cuarto se vio toda la garra que tiene este conjunto de Boedo. Compensó la falta de producción con aportes más que valiosos de actitud y algunas individualidades que no se achicaron, como la de Javier Peredo, Mauro Cobello y Hernán Gómez.
De esta forma, achicaron una distancia de 15 unidades para ponerse iguales en 64. Cuando todo estaba dado para que la alegría de triunfar en casa se concrete, la bola de Cobello que tenía que ingresar pegó en el aro y acto seguido, gracias a algunas faltas, Harrod´s lo ganó desde la línea de libres.
El ciclón contó con una chance de tres para empatarlo y forzar el suplementario. Aunque la naranja se negó a entrar y cuando sonó la chicharra el marcador cantó 67 para un lado, 64 para el otro. Fue derrota, digna, pero esto recién empieza para este equipo del cuervo que posee mucho potencial.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana