El presidente no quiere dejar su cargo, el vice evalúa renunciar y el oficialismo negocia con la oposición para sostener la gestión en San Lorenzo.

La crisis institucional de San Lorenzo no encuentra tregua. Marcelo Moretti sigue siendo formalmente el presidente y, a pesar del pedido de licencia anunciado públicamente, no presentó ningún escrito formal ante el club. Tampoco tiene intenciones de renunciar, complicando los posibles movimientos de recambio en la conducción.
Néstor Navarro, actual vicepresidente primero, está preparado para asumir en caso de que Moretti se aparte, pero su desembarco depende estrictamente de una renuncia que, por ahora, no llega. Mientras tanto, el propio Navarro evalúa dar un paso al costado y ya tendría redactada una carta para formalizar su salida si la situación no se modifica.
En paralelo, el resto del oficialismo abrió negociaciones con distintos sectores de la oposición. El objetivo es intentar sostener la actual gestión a través de un acuerdo que incluya el reparto de cargos, buscando transmitir una imagen de gobernabilidad en medio de la turbulencia política que atraviesa el club.
Sin embargo, no todas las fuerzas políticas tienen el mismo interés. Algunos espacios trabajan en exponer nuevos escándalos que podrían derivar en una intervención judicial sobre San Lorenzo, escenario que alimenta las especulaciones sobre la posible llegada de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) al fútbol argentino, un esquema que ha sido impulsado por el Gobierno Nacional.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana