Falleció a los 70 años. En una recordada entrevista, había relatado un encuentro con Diego Maradona en plena cancha que reflejaba el espíritu de una época del fútbol argentino.

Nacido en 1955, Hugo Morento llegó al Ciclón en 1978 procedente de Atlético Tucumán para defender la camiseta azulgrana durante cuatro años. Vivió etapas muy difíciles de San Lorenzo: la pérdida del Gasómetro en 1979 y el descenso dos años después. En 1982 fue parte del equipo que logró recuperar la categoría, siendo este su último año en el Ciclón, habiendo disputado 85 partidos y marcado 4 goles.
En el fútbol argentino hay historias que perduran más allá de los resultados. Una de ellas tiene como protagonista a Hugo Moreno, defensor surgido en Atlético Tucumán y con paso por San Lorenzo en los años setenta. Falleció hoy, a los 70 años, dejando una huella en quienes compartieron con él la cancha y el vestuario.
En una entrevista concedida años atrás a La Gaceta, Moreno recordó un encuentro con Diego Maradona que definió para siempre su vínculo con el ídolo. El relato transcurre en 1981, cuando San Lorenzo visitó a Boca Juniors en La Bombonera. Aquel día, el marcador tucumano se encontró frente al “artista de los 500 pinceles”, como describió al entonces joven número 10.
El partido ofreció un momento que quedó grabado en la memoria de Moreno. En medio del juego, Maradona se le acercó con una sonrisa y le dijo:
–"¿Qué pasa, Nube Negra? ¿Me vas a poder agarrar?"
Moreno, sin perder la calma, le respondió:
–"Dale Diego, no te hagás el racista que vos no sos mucho más blanco que yo".
Entre risas, el diálogo descomprimió la tensión del partido y selló un vínculo de respeto que se mantuvo con los años. Según Moreno, esos cruces eran comunes en una época en la que la competencia convivía con la camaradería.
Tiempo después, ambos se reencontraron fuera de la cancha. Maradona siempre lo saludaba con afecto, recordando aquella charla con humor. Para Moreno, ese intercambio sintetizaba el espíritu del fútbol argentino de los años ochenta.
Hugo Moreno jugó en San Lorenzo en una etapa compleja del club, marcada por los años de transición institucional. Sin embargo, su paso dejó recuerdos en compañeros y simpatizantes por su compromiso dentro del campo. Luego continuó su carrera en Estudiantes de La Plata y volvió a Atlético Tucumán, donde se retiró.
El exdefensor solía contar que enfrentarse a Maradona era una experiencia distinta. En sus palabras, “Diego te podía sorprender con cualquier cosa”. Pero también destacaba su faceta humana: “Era un ser humano sensacional, muy abierto y sincero”. Ese respeto mutuo se transformó en una amistad que perduró hasta los últimos años.
Hoy, su nombre vuelve a resonar en los medios y entre los hinchas. No solo por su trayectoria en el fútbol argentino, sino por haber sido testigo y protagonista de una época donde el juego y la palabra construían vínculos que todavía se recuerdan.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana