San Lorenzo perdió 94-68 frente a Boca y sigue pendiente de la clasificación a la postemporada. El sábado recibe a Quimsa en Boedo.

El Ciclón volvió a dejar pasar una oportunidad en Nuñez. Frente a un duro rival como es Boca, perdió en lo que fue un mal primer tiempo, con muchas pérdidas y eso marcó la tónica del partido, siéndole esquivo para el pentacampeón remontar esa desventaja inicial.
Con plantel corto, poca rotación, el equipo de Emmanuelle Quintans comenzó con Lucas Perez, Jose Defelippo, Leandro Cerminato, Mauricio Corzo y Matias Sandes. Baja efectividad en el primer cuarto, donde el Ciclón perdió por 26-7. San Lorenzo cayó en un nerviosismo que lo dejó tomando malas decisiones ofensivas y defensivas, yéndose al descanso largo 22-45.
El entretiempo parece que fue el cambio de chip que necesitaba el equipo, porque el tercer cuarto se vio otra actitud, defensa más férrea y confianza en los tiros, consiguiendo acercarse a -13 (51-64), sin embargo, el juego interno de Boca fue muy bueno y terminó de liquidar el partido en el comienzo del último parcial, con 25 puntos de Vargas y 18 de Boccia.
Pese a la derrota, y gracias a otros resultados, el Pentacampeón tendría casi asegurada su permanencia en la máxima categoría, y todos los cañones los apuntará a clasificar a los playoffs. El próximo compromiso, último en Boedo, será el sábado frente a Quimsa desde las 11 de la mañana.
Por NMormandi
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana