Mundo Azulgrana Radio recibió en los estudios de Radio Arroba a los ex basquetbolistas azulgranas Erio y Alejandro Cassettai y Carlos Perroni, rememorando aquellos tiempos de gloria en Av. La Plata.

El motivo era reunir a estas personalidades que han hecho grande la historia del basquet de San Lorenzo de Almagro en distintas épocas.
Erio Cassettai se acercó junto a su esposa Nilda Molteni, su hijo Alejandro y su nieto Lucas, toda una generación de basquetbolistas, aún si sumamos al otro hijo del "Patón", Marcelo. Fue precisamente Erio quien se emocionó muchísimo tras recordar muchos de sus títulos en los años 50 con el basquet de San Lorenzo, especialmente aquel cuando ganó el Campeonato Argentino de Clubes en 1958 en el Luna Park, cuando San Lorenzo derrotó a Unión de Santa Fé y aquel subcampeonato sudamericano de clubes logrado en Ecuador con el Ciclón.
"San Lorenzo fue y es todo para mí. Este club me ha dado todo, hasta mi familia". Claro la historia cuenta que Erio conoció a Nilda en el Viejo Gasómetro cuando ella practicaba Gimnasia con Enrique Acierno y Pelota al Cesto con León Genise. Fue la propia Nilda quien destacó ese recuerdo: "Yo vengo de una familia muy cuerva, ya que mi padre fue Cayetano Molteni, jugador campeón de la Reserva en los años 20. De muy chica me crié en el club y allí conocí a Erio y ya llevamos 51 años de casados."
Erio evoca con lágrimas en sus ojos a amigos y glorias del basquet como Alberto Trama, Paco Del Río, Carlos Vasino, Edgar Parizzia, Colmenero, Fagnani y tantos otros y añora aquellos años vividos en el Salón San Martín de la Avenida La Plata. "Ojalá que San Lorenzo pueda tener en ese lugar muy pronto un gran gimnasio polideportivo para que muchos chicos puedan acercarse a este deporte tradicional en San Lorenzo"·
El Patón es ciudadano ilustre de su ciudad natal, San Francisco, Córdoba y vecino ilustre del barrio de Boedo, lugar donde siempre vivió y vive.
Alejandro, su hijo, fue campeón con el Ciclón en divisiones inferiores como en aquel recordado equipo de los Juveniles alla por 1979 y ascendió a la Primera División junto a su hermano Marcelo con aquel recordado equipo de 1982. Hoy Alejandro sigue muy de cerca la actividad de las distintas selecciones argentinas y muy al lado de la "generación dorada" de basquetbolistas que nos representarán en Los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Lucas, de 21 años, hijo de Alejandro, es fanático cuervo y nos dice: "No me pierdo ningún partido de San Lorenzo, siempre voy a la tribuna". De muy buen proyección en el basquet argentino, este joven base nos agregó: "Soy el único de la familia hasta ahora que no ha podido jugar al basquet en el club del cual soy hincha. Pero sé que algún día voy a jugar en San Lorenzo".
Promediando la charla se acercó inivitada por nosotros, Angélica, la señora del recordado Hugo Selmo, otro de los basquetbolistas surgidos en la cantera de San Lorenzo,quien ya no está entre nosotros, pero dejó su legado bien cuervo: Matías y Alán, sus hijos que juegan en la institución en las distintas Primeras, viniendo desde muy chiquitos de la mano de su padre desde todas las categorías formativas. Todo un orgullo para otra familia del basquet cuervo.
Claro, que llegaba el turno de Carlos Perroni, el jugador que más veces vistió la camiseta azulgrana de basquet. Algo así como el Sapito Villar del fútbol. Carlos llegó al estudio y se mostró sorprendido con la presencia de tanta gente amiga, ya que no estaba enterado de quienes venían a compartir el programa. La excusa fue llamarlo y saludarlo porque en esta semana había cumplido años.
Fue Perroni quien manifestó su deseo para que todos los sanlorencistas se encuentren unidos en este dificil momento, al comentar "San Lorenzo es un club muy grande y no merece pasar por este presente. Ojalá podamos reconstruir al club, ese que supimos tener junto a gente como el Patón Cassettai y con tantas disciplinas con gente de bien".
Es el propio Carlitos Perroni, quien mantiene vivo los lazos entre los distintos jugadores de basquet de la historia del Ciclón que se encuentran en la actualidad, como sus compañeros de la Catedral, Pacheco, Visciglia, Perales y Massolini. Y también comunicándose siempre con el propio Patón Cassettai, o con Salvador Capecce, radicado en Mar del Plata o con Heberto Fagnani o Juan Ruggia.
Buen momento, linda gente, familias sanlorencistas y muchas caricias al alma para figuras representativas de un basquet azulgrana ganador y portador de talento que supo gritar a los cuatro vientos, el emblema del himno sanlorencista: "San Lorenzo de Almagro Campeón".
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



