En una reunión en Ezeiza, Claudio Tapia le pidió a los dirigentes de San Lorenzo que resuelvan esta situación institucional. De estos dos saldrá el reemplazante de Moretti.

La crisis institucional que sacude a San Lorenzo sumó un nuevo capítulo este jueves en el predio de Ezeiza, donde dirigentes del club mantuvieron una reunión clave con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. El encuentro fue solicitado por la dirigencia azulgrana ante la creciente preocupación del entorno del fútbol argentino por la situación en Boedo, agravada tras el video de Marcelo Moretti y las denuncias públicas en su contra.
Según pudo saber Mundo Azulgrana a través de fuentes presentes en la reunión, Tapia fue contundente: “Resuelvan la situación, el club no puede seguir así”, les dijo a los dirigentes. El mensaje del presidente de la AFA fue claro: no intervendrá institucionalmente en el caso, pero espera una resolución de la Justicia para evitar que el caos político impacte en la vida deportiva del Ciclón.
Lo llamativo fue que el propio Marcelo Moretti, ausente en el club durante las últimas dos semanas, se hizo presente en los minutos finales del encuentro. Su llegada sorprendió a varios de los presentes y, aunque no fue parte del diálogo principal, su aparición marcó que sigue teniendo intenciones de participar, directa o indirectamente, en el armado del futuro institucional del club.
Otro dato significativo fue la presencia de Julio Lopardo, ex Secretario de Fútbol, quien durante el año pasado había sido muy crítico de Tapia. Según confirmaron desde ambos lados, Lopardo se disculpó personalmente con el presidente de la AFA durante la reunión. Hoy, curiosamente, su nombre figura como una de las opciones para suceder a Moretti en caso de que se confirme su suspensión o renuncia.
En ese sentido, los dirigentes llevaron a la mesa dos nombres como posibles reemplazos para la presidencia de San Lorenzo: Julio Lopardo, que tiene respaldo en un sector del oficialismo, y Andrés Terzano, actual vicepresidente segundo, quien se autopostuló formalmente para el cargo. Tapia, fiel a su estilo, reiteró que “la AFA no se va a meter, esto lo resuelven los clubes” y dejó claro que será la Justicia quien determine las responsabilidades en las denuncias existentes.
El que no corre con la misma suerte es Leandro Goroyesky, actual tesorero, cuyo nombre fue descartado por falta de consenso interno. Ni el oficialismo ni la oposición lo ven cn buenos ojos y apoyos suficientes en este momento de incertidumbre. Ahora, la definición quedará en manos del club, que deberá determinar quién será el nuevo presidente o si finalmente se avanza con la suspensión de Moretti. La pelota, una vez más, está en Boedo.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana