Estaba 6 a 2 arriba ante Argentinos, cuando restaban nueve minutos de juego. Pero se durmió, falló oportunidades y terminó igualando 7 a 7. Este viernes tiene revancha contra Arsenal en Sarandí.

Por la octava fecha del Clausura de futsal masculino, San Lorenzo dejó escapar dos puntos ante Argentinos, en La Paternal. Cuando tenía la victoria entre sus manos, y nada parecía demostrar lo contrario, terminó sufriendo e igualando ante un rival muy inferior. Como sucedió el sábado pasado frente a Allende (en donde fue derrotado por 6 a 2), el Cuervo no pudo sacar tres puntos en un duelo accesible.
El miércoles a la noche, desaciertos en varios sentidos le dieron oxigeno al Bicho que se fue muy contento y no era para menos: perdía 6 a 2 cuando faltaban nueve minutos para que el cotejo fuera historia. Y, en un abrir y cerrar de ojos, pasó a ganar 7 a 6 aunque mucho la alegría no le duro ya que Stazzone de penal decretó el empate sobre la hora.
Mucha agua pasó debajo del puente en solo cuarenta minutos de acción. Primero, el dueño de casa arrancó ganando 2 a 0 con fortuna, por supuesto, porque el Ciclón fue como siempre protagonista y sufrió en las dos llegadas que le generaron.
De todas maneras, hay un problema a resolver para el plantel: en la mitad de los partidos de este torneo empezó perdiendo y, encima, no encuentra la posibilidad de marcar desde el vamos para tranquilizarse.
Hay un aspecto positivo en ésto: el equipo de Trama nunca baja los brazos en las adversidades y sabe como salir a flote en las malas. Por ende, con garra y buen juego, consiguió el 2 a 2 (tanto de Stazzone y Guariniello) para irse al descanso con la cabeza calma.
En el complemento, más precisamente en los primeros minutos, se vio quizás la mejor producción del Azulgrana: con dinámica, recuperación en tiempo y forma del balón y marcando las chances generadas (Pollo Guarinielo encendido al máximo: gritó tres goles, Hachita Tamborelli festejó otro), se colocó en lo alto del marcador por medio de un 6 a 2 más que elocuente.
Ahí, justo ahí, cuando faltaban escasos minutos para el cierre, llegó el desconcierto, los errores y la falta de precisión para convertir sextas faltas que hubieran sentenciado el pleito. El conjunto colorado aprovechó y pasó al frente. Sin embargo, el juez vio mano en el área del local y Stazzone se encargó de establecer el resultado final.
Tras el empate surgen algunas preguntas ¿Es grave esto? No demasiado, teniendo en cuenta que recién se está jugando la octava fecha y el camino a los play off es largo. Hay tiempo de sobra para corregir, ensayar y volver a probar.
¿Por qué el equipo no puede arrancar ganando encuentros que parecen a su medida? Sucede que crea situaciones pero no logra plasmarlas en el tanteador. El primer cuarteto es sólido, no hace mal las cosas empero le falta golpear primero para jugar más tranquilo.
¿Es un plantel con variantes para cambiar desarrollos negativos? Más allá de algunas lesiones (Gonzalo Matos padece molestias, Minutella está volviendo, Ferreira no puede jugar y Quintairos a punto de reaparecer) Trama dispone de buenas alternativas que deben ser utilizadas en los momentos apropiados. No tiene para tirar manteca al techo, se debe limitar a maximizar recursos.
¿Puede crecer este conjunto después de dos partidos sin ganar? Por supuesto, estas situaciones, estos pequeños sismos, son los ideales para crecer en todo sentido. Es cuestión de analizar equivocaciones y corregirlas.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana