Eduardo Massa Alcantara, más conocido como Cabito, es un reconocido fana del Ciclón. En charla con MA, ya palpita el partido del domingo:

La visita de Mundo Azulgrana a FM Metro 95.1 no podía empezar mejor. Mientras nos anunciábamos en la recepción, dos promotoras nos ofrecían un Red Bull, muy necesarios para el calor de la flamante primavera de Buenos Aires.
Al escuchar que buscábamos a uno de los conductores de Basta de Todo y éramos de San Lorenzo, una de ellas se confesó hincha del Ciclón: “¡Está para Santita!”, murmuró mi compañero.
En pocos minutos, y mientras en el programa que comparte con Matías Martin y Gabriel Schultz sonaba el clásico ataque ochentoso que da comienzo a los fines de semana, nos atendió Eduardo Massa Alcantara, popularmente conocido como “Cabito”, que además participa del ciclo televisivo 6,7,8, aunque aclara: “No soy oficialista, creo que el Gobierno hace cosas bien y cosas mal”.
Su agenda de trabajo se completa con un espectáculo de Stand Up que suele presentarse en diferentes espacios de la noche porteña. Su reconocida labia picante quedó de lado cuando se puso a hablar de San Lorenzo. A pesar de sus padres no son cuervos, heredó el fanatismo por el Ciclón de sus abuelos. “Me llevaban al Gasómetro a los tres años, recuerdo que íbamos a la platea de mujeres, que contrariamente a lo que se puede pensar era un lugar bravísimo, las señoras puteaban y hasta le tiraban el pan duro a los rivales”, dijo.
Cuando comenzó a ir solo a la cancha le tomó el gusto a la popular. Hoy extraña la presencia continua en los estadios porque debido a los horarios de los partidos de nuestro equipo, se le complica ir a la cancha y cumplir con sus obligaciones laborales, aunque cuando puede se acerca a ver al equipo de Boedo.
Cuando habla del descenso del 81, lo compara con la ecuación “tragedia más tiempo igual comedia”. “Muchas veces lo que te parece tremendo en el momento, con el paso del tiempo hasta te puede resultar gracioso. Sin llegar a eso, el descenso de San Lorenzo fue algo así. Esa tragedia nos obligo a cambiar, nos impulsó a los hinchas a generar esa revolución. A pesar de ya ser un grande, y que siempre los grandes serán cinco equipo, San Lorenzo en la B se recibió de grande, o reafirmó su grandeza”, consideró.
Hoy le cuesta asistir a estadios sin que lo reconozcan, y recuerda el triunfo ante Argentinos en La Paternal (última fecha antes del nefasto triangular). “Toda la platea local me puteaba y yo hacia como que no lo escuchaba y les recordaba que son muy chiquitos”, aseguró.
Cabito rescata la parte buena del folklore del fútbol y recuerda: “A uno de los jugadores que mas insulté en mi vida fue al Chanchi Estévez. Lo odiaba, pero después lo conocí y resultó ser un buen tipo, con el defecto de ser quemero, pero buen tipo. Eso es lo lindo del fútbol”.
Hablando de “quemeros”, rescata al derby con el Globo como el gran clásico de barrio de la Capital, de esos que tienen identidad única, como el de Rosario o de La Plata, donde se pone en juego el honor del barrio, el ir o no a comprar el diario o el pan. “Es hermoso el clásico. Creo que la cargada hay que cuidarla, el problema es que algunos no la entienden y se van para otro lado”, opinó.
A su vez, está al tanto de los proyectos para volver a Boedo. “Es complicado, pero hay que ir arrimando de a poco, tuvimos la mejor cancha y la mejor ubicación y estaría buenísimo recuperarla. Ahora tenemos una cancha hermosa, pero la ubicación no es la mejor”, subrayó.
Cuando se habla de los jugadores de fútbol dice que los entiende y que reconoce que tienen “derecho a divertirse”, porque “es una profesión sacrificada, que debe ser difícil para la cabeza ser un jubilado a los 30 años”. Recapitulando considera que no cambiaría su vida por la de un jugador, ya que se deja muchas cosas de lado.
La charla va terminando y la buena onda de Basta de Todo se refleja en los chistes que le hacen a nuestro entrevistado tanto Matías Martin como Gabriel Schultz. También se refleja que cuando se habla de San Lorenzo Eduardo Massa Alcantara es un apasionado como cada uno de nosotros, al punto que afirma: “Quiero ayudar al club, no sé bien desde qué lado, pero estoy dispuesto a dar una mano. Es como homenajear a mis abuelos que me hicieron cuervo”.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana