Notable actuación de visitante ante un duro equipo. Ganó 72 a 53 tranquilo, gracias a una buena defensa. La gente acompaño al equipo y aplaudió de pie la quinta victoria al hilo.

Las numerosas personas del Ciclón que se acercaron hasta el club Italiano para ver en acción a su equipo de básquet se fueron contentas. Motivos tuvieron de sobra: en un rectángulo de juego vieron a una escuadra sólida, con los dientes bien apretados y que realizó un papel brillante, digno de encomio.
Para llegar a semejante nivel – y alcanzar una victoria inapelable por 72 a 53- el de Boedo exhibió argumentos de peso que liquidaron al de Caballito. Fundamentalmente, contó con una defensa que, sin necesidad de cometer infracciones, impidió comodidad a los tiradores locales. Además, dominó los tableros y, con poco gol, le alcanzó para liderar acciones en los primeros diez minutos. El tanteador, al término del primer chico, finalizó 14 a 8 a su favor.
El gol, que escaseó al principio, llegó en el segundo cuarto. Las manos de Peredo (hizo uno de sus mejores partidos de la temporada), Cobello y Matías Selmo (de destacada labor) se calentaron y gracias a una efectividad importante de tiros de campo el conjunto de Naipauer alcanzó los 40 puntos. Su contrincante solo se dedicó a mirar lo que sucedió: nada pudo hacer para frenar un verdadero aluvión y solamente encestó 11 unidades.
El tercer parcial fue más de lo mismo y sirvió para ratificar el nivel superlativo del cuervo y de algunos de sus integrantes, como los mencionados líneas arriba Matías Selmo y Javier Peredo, quienes prácticamente no erraron y aportaron puntos valiosos para mantener una loable diferencia.
La intensidad, a lo largo de un cotejo, es difícil mantenerla y eso el quinteto de San Lorenzo lo supo al comenzar el último capitulo. Se relajó un poco, reguló más de la cuenta y la brecha de puntos se acortó un poco pero no fue motivo de preocupación.
Haag, uno de esos jugadores que cualquier ser humano pagaría una entrada solamente para verlo hacer cosas con la naranja, y compañía se encargaron en cuestión de minutos de cerrar el encuentro con maestría.
Sin dudas, quedó en al aire flotando, en medio de los aplausos del publico, la sensación de que San Lorenzo hizo uno de los mejores partidos en este 2010. Equivocada la impresión no está. Ahora, va por más.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana