Con goles de Bernardo Romeo, San Lorenzo vencía a Argentinos por 2 a 0. El equipo de Pellegrini quedaba tres puntos por encima de River. Una fecha más tarde se consagraría campeón del Clausura 2001.

Hubo un partido muy triste frente a Argentinos, el de 1981. El que gestó un movimiento de gente nunca jamás visto. Pero no repasaremos esa historia en esta oportunidad. Este partido del recuerdo será el jugado el 5 de junio de 2001 en el estadio de Ferro Carril Oeste, donde hacía de local el Bicho.
San Lorenzo llegaba palmo a palmo con River. No se sacaban ventajas y tan sólo faltaban dos partidos para el final. Todo apuntaba a un desempate. El equipo del Ingeniero Manuel Pellegrini ese día formó de la siguiente manera: Saja; Serrizuela, Ameli, Coloccini, Paredes; Tuzzio, Michelini, Erviti; Romagnoli; Romeo, y Estévez. En la segunda etapa ingresaron Leo Rodríguez, Quinteros, y Pusineri, por Romagnoli, Romeo, y Erviti, respectivamente.
El DT del equipo local era Sergio Batista, actual entrenador del seleccionado nacional. Su equipo salió con Sanzotti; Garfagnoli, Schiavi, Pena, Bidal; Monserrat, Herrón, Pérez Castro, Bustos; Hurtado, y Yaqué. En el complemento entraron Insúa, Medina, y Zagharian, por Pérez Castro, Monserrat, y Garfagnoli.
San Lorenzo lo ganó con autoridad y con el buen juego que mostró a lo largo del campeonato. El artillero Bernardo Romeo mojó por duplicado, dándole los tres puntos a Boedo.
Eso no era todo. El otro puntero, River, se jugaba la ropa ante Huracán. Fue 3 a 2 para la Quema, y punta absoluta para el Ciclón. Otra vez Derlis Soto les arruinaba un campeonato. El Globo, una fecha más tarde, no pudo clasificar a la copa. Antes de eso, pegaron afiches con la siguiente frase: “Un grande gana hasta cuando no le conviene”. ¿Grande? Muy chico, ni siquiera logró su objetivo y ayudaron a papá. San Lorenzo terminaría campeón con 47 puntos, record en torneos cortos. Inobjetable.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana