San Lorenzo en casa no falló. Le ganó 82 a 62 a Macabi tras un primer tiempo flojo, en el que estuvo 18 puntos abajo. La clave estuvo en la defensa y la actitud. Nico García fue la figura.

En Ciudad Deportiva, y después de la derrota en la primera fecha ante UBA, el básquet del Ciclón debía llevarse el triunfo y así fue: superó a Macabi 82 a 62. Sufrió, es cierto, durante buena parte del segundo cuarto en el que llegó a estar 18 puntos abajo pero lo sacó adelante a fuerza de voluntad.
Sacando ese pasaje del segundo parcial, en el que faltó defensa y hubo muchos errores en el manejo del balón, San Lorenzo siempre intentó demostrar su superioridad a través del juego colectivo. Con esa idea, afrontó de buena forma el primer cuarto, penetrando con facilidad y encontrando tantos en Javier Peredo.
Cuando las cosas se complicaron y había que ponerle el hombro a la situación, la garra y las individualidades aparecieron en todo su esplendor. Si hay que mencionar rendimientos destacados, hay que hablar de Nicolás García.
El pivote, surgido de las inferiores del Cuervo, anotó 23 puntos, tomó rebotes en los dos tableros y aportó en defensa. Sin dudas, estuvo en llamas y fue su noche. También, interesante partido realizó Jorge Batlle. Tras un primer tiempo flojo, el refuerzo levantó su nivel encestando un triple, varios dobles y tiros libres.
Macabi jamás le encontró la vuelta a estos dos baluartes y se vio presionado por la buena defensa del local. Su rendimiento decayó y el de Boedo, con muchísimo público alentándolo (con gente de las peñas de Villa Celina y San Martín, por ejemplo) se llevó el encuentro, con un contundente 82 a 62.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana