Roberto Espósito, figura del Ciclón en los 70, charló en Mundo Azulgrana Radio sobre su paso por San Lorenzo de Almagro y su cariño desde chico por el Ciclón. Muchas anécdotas de un pasado glorioso.

Si hay un jugador que puso todo en aquel equipazo del 72, bicampeón del fútbol argentino, el del Toto Lorenzo, ese fue el Leoncito Roberto Espósito. Garra, entrega, buen quite, manejo y hasta dejar en cada pelota el alma, fueron algunas de sus cualidades que lo han distinguido.
Fanático del Ciclón, Roberto nos visitó en Mundo Azulgrana Radio y con la cordialidad que lo caracteriza charló con nosotros de muchos temas vinculados al Ciclón. Además se emocionó con cada oyente cuervo que lo saludó. Emociones y anécdotas, de todo un poco para comparitr en esta nota:
¿Roberto, cuándo comenzaste a jugar en San Lorenzo?
Comencé en San Lorenzo de Almagro desde muy chico allá por la década del 60, en San Lorenzo trabajaba el Toto Bergh, quien me vió, me tomaron, estuve dando vueltas un par de años porque no tenía edad de novena y luego sí seguí en las divisiones inferiores hasta llegar a Primera.
¿Con quien llegaste a Primera Roberto?
Tuve la suerte de llegar a Primera, que no es poca cosa, ya que San Lorenzo tenía muchísimos jugadores en inferiores y no han podido llegar todos. De mi división, dimos el salto a Primera con el Tano Antonio García Ameijenda y el Hueso Rubén Glaría, por citarte a los más representativos. Y después se agregaron el Lele Luciano Figueroa e Irigoyen, cuando se habían acoplado con nosotros en la Quinta división.
¿Y en qué año debuesta en la Primera del Ciclón?
Debuté oficialmente en 1969 por torneos de AFA, pero un año antes el Técnico Tim me había llevado a una gira que San Lorenzo había realizado por el interior del país, creo que en La Rioja y me tocó jugar contra el Negro Picot, que todavía era jugador.
¿Pudiste jugar con muchos cracks de San Lorenzo en esa época, no es así?
Sí principalmente en Reserva. Pero por problemas políticos internos del club, lamentablemente yo podía jugar en Reserva y no en la Tercera, porque la Tercera la tenía a cargo otra fracción. Es decir se había hecho una unidad política, y cada equipo lo tenía una fracción distinta. Una cosa incríeble. Pero bueno es cierto jugué con muchos compañeros excelentes. Aunque te comento que a la suerte hay que buscarla, ya que tarde o temprano te llega. Yo nunca bajé los brazos. Fijate que había tantos y tan buenos jugadores que a mí me han querido dar a préstamo a Atlanta, a Platense, a Lanús porque estaba García Ameijenda de diez, Telch de volante central y habían traído a Scotta que al principio jugaba de volante. Luego por suerte se me dió.
Debe ser gratificante parta vos que los hinchas de San Lorenzo te recuerden con tanto cariño hoy en día...
Para mi esos reconocimientos y esos elogios no me lo podrán quitar nadie. Te digo en verdad, yo no me creía, ahora de grande, que me conocía tanta gente, y veo que es más la gente que me conoce ahora y me reconoce y eso no lo puedo creer. Hay una realidad, con tantas figuras que había en San Lorenzo y en el fútbol argentino, yo fui un actor de reparto. En mi época de jugador, aquellos volantes que recuperaban la pelota han sido castigados y maltratados por la prensa. Te decían que al no tener técnica, eras un picapìedras. En San Lorenzo, te aclaro, que si no sabías jugar al fútbol no llegabas a ningún lado, te tenías que ir.
¿Y quienes fueron los principales técnicos en tu carrera?
Primero en San Lorenzo estaba Florencio Doval, luego a Diego García y casi de última a Ernesto Duchini en juveniles y Lorenzo, Tim, Zubeldía, Dellacha, entre otros, en Primera.
¿Un gol que recuerdes en San Lorenzo?
Uno lindo en un San Lorenzo 3 - Platense 3 por arriba de la cabeza del arquero Topini sobre el arco de la Avenida La Plata.
¿Cuándo la gente recuerda tu gran partido frente a River en la final del 72 jugada en Vélez, y hace mención a que no dejaste mover al Beto Alonso, qué recuerdos pasan por tu cabeza?
En esa época en realidad me tocó marcar atodos los números 10 del fútbol argentino. Pero con River ocurrió algo muy puntual. Había sido una estrategia del recordado Juan Carlos Toto Lorenzo, quien fuera un adelantado en materia de táctica y estrategia, donde se encontró con un plantel riquísimo que tenía hasta dos o tres jugadores por puesto, y el quiso que el ocho marcara al diez rival, y en verdad esa fue mi oportunidad en un equipo que combinaba el estilo de juego sudamericano con la táctica del cattenaccio italiano.
¿Qué es lo que tiene que hacer San Lorenzo para recuperar esa mística que todos Uds. siendo jugadores los distinguía?
Tuve la suerte en esa época de haber compartido equipo con una generación de jugadores excelentes en San Lorenzo y haber realiazdo un gran trabajo en divisiones inferiores en la década del 60 y concoer esa mística ganadora. Hoy los tiempos son diferentes. Ramón Díaz ha sacado muy buenos resultados, una buena ventaja, y se ha fortalecido el equipo la confianza en muchos jugadores, por lo que creo que ya hay cinco o seis jugadores han pasado la pasantía y están en un punto importante para que podamos lograr algo serio en el final del torneo.
¿Qué diferencias observa en el fútbol de su época y el actual?
Actualmente hay muchas más cosas a favor que en contra. Destaco el estado de las canchas, la indumentaria, y en contra, te puedo decir que antes te vendían a los 28 o 29 años y ahora desde que estás en el embrión, y te lo digo porque soy técnico y es recurrente este tipo de análisis entre los colegas. Considero que es una profesión difícil ya que cada seis meses, los clubes cambian 14 jugadores y como no hay tiempo para conformar un nuevo equipo, el fútbol es una máquina de tragarse a los técnicos. Creo que la verdadera solución para todos los clubes está en el trabajo de las divisiones inferiores, no hay otra.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



