Dialogamos con Tito y Orlando Perazzo, padre y hermano de Walter, quienes se acercaron a la Ciudad Deportiva, llevando a uno de sus nietos para probarse en el semillero azulgrana.

La charla arranca con Tito Perazzo, en realidad Alberto, el mayor de la familia, papá de Walter y Orlando, quien surgió de las divisiones inferiores de San Lorenzo de Almagro, salió Campeón en Reserva en 1954 y un año después debutó en la Primera del Ciclón junto a Sanfilippo y Loiácono. Tito Perazzo no tuvo lugar en el club, ya que lo eclipsó la figura del muñeco Coll, por eso su carrera siguió en el fútbol colombiano.
Tito, hoy con 76 abriles, relata:"Estoy contento de estar acá en San Lorenzo. Vine junto a mi hijo, para traer a mi nieto y dejarlo que se pruebe acá en las inferiores del club".
Al ser consultado sobre sus inicios en el club, Tito responde: "Y fueron similares a los tiempos de hoy. Recuerdo que mi padre me llevaba de la mano al club y de allí hemos surgido varios jugadores como Sanfilippo y Loiácono. En verdad era muy dificil llegar. San Lorenzo siempre tuvo muy buenos jugadores en Primera y en todo su semillero. Yo era entreala derecho. Luego debutamos en Primera en cancha de San Lorenzo contra Boca y son recuerdos inolvidables que uno lleva por siempre en el corazón".
Orlando, hermano de Walter, llegó a conformar el plantel de San Lorenzo sólo en una temporada, aquella de 1985 con el Bambino Veira, era marcador de punta izquierda y hoy es preparador físico, y trabajó entre otros, junto al cuerpo técnico de Rubén Darío Insúa.
Orlando nos dijo: "También estoy contento de estar aquí en nuestro club, trayendo a mi hijo a probarse con toda esta gente que tiene la responsabilidad de formar grandes jugadores".
Sobre la familia Perazzo, Orlando nos decía: "Es un apellido bien azulgrana, que se trasmitió de generación en generación. Fiajte que Mariano Perazzo, fue uno de los primeros nueves de la era amateur del Ciclón y en su nacimiento y precisamente fue tíoabuelo de mi padre. Así que con todo orgullo te digo que mi familia es de sangre bien azulgrana".
Pasó el saludo fraternal del Profesor Weber a Tito y a Orlando, recordando "aquellos grandes asados que comíamos en tu casa. ¿Te acordas Tito?", y también el cordial abrazo de Juan Carlos Carotti.
Claro, en esta nota no mencionamos al Waltergol. Al gran goleador del Ciclón en los 80. Se encontraba participando del equipo argentino en el Sudamericano Sub 20 como técnico y dejamos que su recuerdo vaya en otra nota destacada. Hoy nos tocó Don Tito y familia, ya que sin él, no hubiesemos podido tener las gargantas rojas tantas veces cuando Walter sacudía las redes contrarias con su perfume de gol bien azulgrana.
Familia de San Lorenzo, que llevan el orgullo de ser cuervos.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana