Es la que vivió el fútbol femenino el pasado lunes, ya que realizó una cena multitudinaria en la que no faltaron jugadoras, padres, madres, allegados, chicas de escuelita y cuerpo técnico.

El fútbol femenino de Alejandro Almeyra cerró el año como se merece, a la altura de las circunstancias, con una cena a la que asistieron más de doscientas personas que se llevó a cabo en el club Riestra.
El evento comenzó pasadas las 21 y el primer orador fue el padre de la criatura, Alejandro Almeyra, quien agradeció a padres, madres, familiares, allegados, chicas de escuelita, jugadoras, cuerpo técnico, personas de las peñas, por la asistencia. Luego, le brindó el micrófono a Miguel Matas, el presidente de la disciplina durante estos años, que en su discurso felicitó al plantel por lo hecho durante todo este tiempo.
No faltó la animación y el humor de la mano del comediante Monstruo Show y las menciones especiales. El primero en pasar al frente fue el utilero Eduardo Sabarese. Después, Mundo Azulgrana fue reconocida por su labor y hubo un tributo a Oscar Trama, el técnico histórico del futsal masculino del Cuervo. También, se felicitó a los amigos de las peñas que están al lado de Las Santitas.
Existieron muchos videos, todos emotivos, de las temporadas pasadas. Imágenes que recordaron las múltiples actividades de la escuelita, los grandes momentos de la disciplina (como el torneo logrado el año pasado en campo, el viaje a la Copa Libertadores de America, las victorias más sobresalientes e históricas y los varios campeonatos del futsal) y, obviamente, distinciones a la totalidad de los planteles, tanto de escuelita, como de futsal y de campo.
Se homenajeó a las jugadoras más importantes y hubo un aplauso lleno de orgullo cuando todas las chicas subieron al escenario para sacarse una foto, cerrando el 2010 con todo.
Sin dudas, el año vio como la disciplina subió un peldaño más, afianzando el trabajo hecho en cancha de once, en donde la primera pelea el torneo bien arriba, con una base y una estructura, que incluye pensión, captación de talentos por el interior, entrenamientos diarios, que ningún equipo de fútbol femenino tiene. Por si fuera poco, el de Boedo permanentemente tiene a varias de sus jugadoras vistiendo la celeste y blanca.
En futsal, ¿Qué más se puede decir qué no se haya dicho hasta ahora? Es el equipo que más títulos le dio a la institución en la última década, dueño de records imbatibles y, como es costumbre, se llevó el pasado torneo Clausura al ganarle a Boca en el San Martín. La primera no está sola en este emprendimiento: la tercera, muy joven, promete dotar a las vitrinas del Ciclón con más títulos en los próximos meses.
El crecimiento de la escuelita para las nenas es insoslayable: cada vez son más las chicas que acompañan a Agustín Benchimol y a Andrés Cerruti en este proyecto que ideó Almeyra hace un tiempo y hoy ya da sus frutos, con jugadoras surgidas de ese espacio (como Constanza Vázquez, Vanina Preininger) ocupando un lugar en la primera división de campo.
Es para destacar el esfuerzo que realizan madres, padres, amigos, gente perteneciente a divergentes peñas, cuerpo técnico y jugadoras a diario, en la Ciudad Deportiva. Con calor, frío, lluvia, de día y de noche, en cualquiera lugar, están ahí, entrenando, jugando partidos, brindándose por la camiseta, alentando, compartiendo momentos, trabajando y haciendo una tarea que a simple vista, quizás, no se note y que en realidad no hace cualquiera: cada uno desde su lugar aporta un granito de arena para escribir todos los días un pedazo de historia de una disciplina en San Lorenzo. No es poco: es muchísimo.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



