San Lorenzo cayó como local sin atenuantes ante Wilde Sporting 51 a 66 en el Salón San Martín. No realizó una buena actuación ante un equipo débil. La ausencia de Haag se sintió.

Estas cosas pasan. Cuando se tiene una mala noche, por lo general se pierde y así le pasó al primer equipo de básquet de San Lorenzo que, en el pasado jueves en su casa, perdió contra el limitado Wilde Sporting en una nueva fecha del Torneo de la B de Capital.
Si bien el encuentro fue parejo al principio, se notó a las claras que el Ciclón no estuvo en su día. Desprolijo en ofensiva, sin pases entre sus integrantes y con escasa efectividad, sumado a una defensa endeble y sin el cerebro del quinteto que es Santiago Haag (posee una lesión), todo se le hizo cuesta arriba, todo le costó mucho.
Y, a medida de que fueron pasando los minutos, la brecha entre un equipo y otro se amplió considerablemente. Fue patente en el tercer cuarto: en diez minutos el dueño de casa solo anotó seis puntos. Mientras que su rival hizo 16. Demasiada ventaja que no se achicó en el último parcial.
Si bien los dirigidos por Guido Naipauer fueron a quemar las naves y dejaron todo, no les alcanzó para dar vuelta la historia y terminaron perdiendo 51 a 66. En cuanto a actitud, no se pueden reprochar nada. En cuanto al juego, deberán replantearse varias cuestiones de cara al futuro.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana